Hoy tomé esta foto (y es una fotocualquiera) pero tiene dos cosas interesantes, una es que se ve la madera de un árbol, y la otra es que se ve un camino en el medio de la nada.
Lo primero es lo de la madera, haber visto eso hoy de cerca, con detenimiento, me puso a pensar un poquito. Miré a las personas que me acompañaban y me pregunté, ¿De qué estamos hechos? y creo que la respuesta es de lo único que uno puede enorgullecerse (o no), y como curiosidad pensé en que ese árbol es el mismo tanto como si hay alguien viéndolo, como si no lo hay.
Lo otro es el camino en el medio de la nada, ese camino representa cualquier cosa que uno quiera pensar, cuando lo ví pensé en todos esos amigos y amores que he perdido en mis escasos años de vida, o sea, en las tristezas, esas cosas que uno lamenta pero que se escaparon totalmente de tus manos, y que en el momento se van hacia los lados del camino, mientras uno sigue andando así, por esas líneas.
Pero pasado un rato pensé en lo gracioso que es saber dónde estás cuando caminas en el medio de la nada, y en eso de estar junto a otros excursionistas, con brújula en mano y provisiones para todo el camino
La foto que publiqué me inspiró a utilizar el nombre de este álbum de Neil Young, me recuerda a un amigo que me ha enseñado (casi sin darse cuenta) muchas cosas geniales.
Incluso él y éste album (valga la redundancia) está ligado a mis inicios en el rock. Aunque irónicamente pueden leer esto, como lo escribí, o sea... escuchando The Scientist en repetición.


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